Editorial

Mariana Abreu Olvera

Mariana Costa Villegas

Adriana Fournier Uriegas


7 de mayo de 2021



La pandemia por COVID-19 ha provocado que tengamos que reinventar los espacios, tanto públicos como privados. En Pluvia nos interesaba conocer las experiencias detrás de las transformaciones de esos lugares físicos y simbólicos que han servido de refugio, de oficina, de hogar, o de riesgo constante. La readaptación de los lugares como los conocíamos ha tenido diversas consecuencias; entre ellas la vida social se vio reducida, algunos negocios tuvieron que cerrar sus puertas, para algunos hubo que adaptarse a la convivencia intensa con quienes compartían hogar y otros tuvieron que aprender a habitar con la soledad. Sin embargo, este tiempo también ha representado para algunas personas una oportunidad para acercarse a una o uno mismo y al silencio, para explorar la creatividad y ha brindado la posibilidad de una profunda introspección.


Quienes colaboran en este número, con distintas formas de expresión, nos comparten cómo han habitado, física y simbólicamente, sus espacios de encierro.


El silencio y la calma permitieron a Ketz encontrarse con mujeres artistas y escritoras mexicanas a quienes ha dedicado parte de su tiempo en el encierro para retratarlas en un trabajo de linograbado. Mariana Costa Villegas nos comparte, a través de la fotografía, algunos objetos simbólicos de su espacio, en un juego artístico con la lluvia que nos remite a emociones con las cuales podemos identificarnos. Anna Paula Herrera nos comparte cómo logró mezclarse con el silencio, entre la brisa y el mar en Laru, Finlandia. Fernando Rivas describe el transitar inquieto de su enfermedad. Sofía Abreu Olvera plasma en un dibujo sus idas y vueltas en la pandemia. Ximena G. Tercero nos comparte “poesía del oxxo”, una experiencia plasmada en palabras sobre imágenes. Daniela Jiménez Lara nos comparte su experiencia al transitar del letargo a la felicidad en este año.


Esperamos que este número sea también para ustedes un espacio de reinvención y de refugio. ¡Les deseamos una lectura placentera!