Editorial

Mariana Abreu Olvera

Mariana Costa Villegas

Adriana Fournier Uriegas



El tercer número de Pluvia expresa particularmente la intensidad de las emociones humanas. Las colaboraciones recibidas hablan sobre la ambivalencia constante de los sentimientos, con la cual nuestras lectoras y lectores quizás pueden identificarse. Un aire melancólico atraviesa los textos de este número, pero siempre en relación al deseo, a la esperanza, al amor. Hay incertidumbre, confusión, caídas y adioses pero también el anhelo por la libertad, el encuentro, la comprensión y el vínculo.


Carolina Luna Chaires busca en las fuentes del pasado referentes de cómo mujeres y hombres han hecho frente a otras epidemias. La autora encuentra esperanza y posibles certezas que se asoman a pesar de las circunstancias que nos asolan a nivel mundial. Lucrecia Arcos Alcaraz nos comparte un poema en el que expresa su querer a un ser cambiante. Andrés Silva Ruiz encuentra movimientos tanto predecibles como erráticos en un juego fotográfico con oscilaciones de péndulos acoplados. La ambivalencia y la oposición presente en el plano de las emociones se encuentra también en el mundo físico. Fabiola Viveros nos invita a escuchar el álbum The Study on Falling de Asaf Avidan y a perder el miedo que implica dejarnos caer ante una emoción. El poema de Nelly Marco plasma las sensaciones presentes en las despedidas, que abren siempre el deseo del próximo encuentro pero también, inevitablemente, el próximo adiós. Iñaki Costa Villegas elabora sobre su propia experiencia ante la búsqueda de la libertad y del intento por la comprensión de quienes nos rodean.

Sabemos que hay creaciones breves que no necesitan mayor extensión para transmitir una emoción y con las cuales es posible encontrar una conexión. Para aquellas, inauguramos la sección “Destellos de inspiración”. Para abrir este espacio, Daphne Alfaro y Maximiliano Moreno exploran las distintas formas del deseo a través de la relación entre la imagen y la palabra.


Esperamos que la lectura les permita acercarse a otros mundos interiores y que logren encontrarse en algunas de las emociones compartidas en este número.

Fotografía: Adriana Fournier Uriegas