Poema seleccionado del poemario inédito Llorar en una lágrima todo (escrito en 2019-2020)

Nelly Marco



Las despedidas son rostros y olores diametralmente opuestos. Una vez despido a una golondrina y otra vez a un perro. Al parecer llena de adioses como estoy me veo, me veo no porque quiera, sino porque, cada rostro dejado en un aeropuerto, cruce de caminos o puerta, se vuelve en mí la corroboración de la presencia. Me despido una vez más para poder seguir y también retornar que jamás es a lo mismo; se regresa a otras manos a otro cuerpo así sea ese a quien he abrazado en la puerta del abismo.


Me resta en ese último abrazo susurrar con vos cálida y decidida un adiós y la ventura. Me quedo con la última mirada tras los espejos que nos separan y con ella voy a la cama esa noche y la siguiente…

Después paulatinamente desaparece formulándose el deseo siempre real del próximo encuentro y así el próximo adiós, y así la vida puede verse en fragmentos de segundos que son el inicio y el fin el adiós y el retorno pequeño que en un día se agota y en otro vuelva a nacer.


Recurro a las palabras

para que sostengan mi corazón

y resguarden como sabia ingenua y virginal

la fuerza de las miradas que se cruzaron

y han compuesto esta extraña forma

de ser un gorrión y una marinera de puertos divergentes.

Fotografía: Mariana Costa Villegas